El Rey Lear (King Lear) es una de las principales tragedias de William Shakespeare, fue escrita en su segundo periodo. Comenzó su redacción en el año 1605 y fue representada por primera vez a fines del año siguiente. Su fuente principal es una obra anterior, King Leir (representada en 1594 e impresa en 1605), y ambas son deudoras de la fuente principal, la Historia Regum Britanniae escrita hacia 1135 por Godofredo de Monmouth, de raíz netamente céltica. Su tema principal es la ingratitud filial aunque también trata de la vejez y de la locura.
El texto ha sufrido diversas vicisitudes. Se ha criticado el que el autor no sea constante en el uso del yambo de cinco pies. Hay dos ediciones que pueden considerarse originales llamadas in Quarto (publicada en 1608) e in Folio (1623); también dos ediciones autorizadas o críticas la de New Arden Shakespeare y la de la New Penguin Shakespeare.
La introducción original dice así:

William Shakespeare, la auténtica crónica histórica compuesta por él sobre la vida y muerte del Rey Lear y sus tres hijas.

Según la edición de 1623 la obra se divide en cinco actos.
Lear es el viejo rey de Bretaña que, debido a su vejez, decide repartir su reino entre sus hijas Goneril, Regan, y Cordelia. Lo divide en partes de acuerdo con el amor que ellas le profesan. Gonerila y Regan dicen de su amor al padre lo que éste quiere oír, no lo que ellas sienten y cada una se lleva una parte del reino. Cordelia, la menor y aún soltera, aunque pretendida tanto por el duque de Borgoña como por el Rey de Francia, es parca en palabras pero llena de sentimientos nobles. El Rey Lear al creer que su discurso es pobre la repudia y deshereda, reparte su trozo de reino entre las otras dos hermanas y decide entregarla a cualquiera de los dos pretendientes que la quisiera, eso sí, sin dote. El duque de Borgoña abandona la empresa pero el Rey de Francia, aunque no gane más que a Cordelia, la toma por esposa. A su vez, el conde de Kent, que ha presenciado la escena, intercede por Cordelia a la que cree llena de sentimientos e injustamente tratada por su padre el rey. Esta acción le cuesta el destierro a Kent.

Lear se reserva para sí el título de Rey y cien hombres a su servicio. Alterna su estancia entre las casas de sus dos hijas cada mes.
Goneril es la primera en hospedar a su padre. Decide quitarlo de en medio ordenando a su servicio que no lo atiendan bien, despidiendo a 50 hombres del propio rey y tratándolo a su padre como a un viejo desmemoriado. El marido de Goneril, el duque de Albany, no aprueba la actitud de su mujer pero es un hombre sin carácter.

El Rey Lear abandona, maltratado, a Goneril y va en busca de su segunda hija, Regan y su esposo el duque de Cornwall que se encuentran alojados en el castillo del conde de Gloster. Allí el rey es igualmente maltratado por su hija Regan y el esposo de ésta, siendo obligado a vagar sin techo durante una tormenta mientras va creciendo en él la locura por haber perdido el amor de sus tres hijas. Finalmente consigue alojarse en una choza con su bufón, el duque de Kent, el cual tras su anterior destierro se había disfrazado de servidor del rey sin que fuese reconocido por nadie. Junto a ellos dormía también un vagabundo llamado Tom, quien es en realidad Edgar, hijo legítimo del Conde de Gloster a quien su hermano natural, Edmond, con la intención de poder heredar las posesiones de su padre, ha tendido una trampa y mandado matar. Por esta razón, Edgar se esconde de Edmond.

Al conde de Gloster por su parte, no le gustó que sus huéspedes y señores, Cornwall y Regan echaran al rey de su casa, por lo que confiesa a su hijo Edmond (al que cree ya su único hijo tras la supuesta traición de Edgar) que va a ayudar al Rey Lear y que el Rey de Francia ha entrado en tierras del reino con la intención de socorrer también al despojado Lear.
Cuando Gloster parte en busca del Rey Lear para pedirle que se reúna en Dover con el Rey de Francia, su bastardo Edmond confiesa todo a Cornwall y a su esposa Regan para poder él tomar todas las posesiones de su padre. A la vuelta, Gloster es sometido a interrogatorio por Cornwall y Regan y le arrancan un ojo. Acto seguido un caballero trata de defender a Gloster pero tras herir a Cornwall cae ante Regan y muere. Finalmente Gloster sin ojos es abandonado a su suerte, pero ya sabe de la traición de su bastardo Edmond y que Edgar nunca le traicionó, que fue todo un engaño de Edmond.

Al mismo tiempo, se fue extendiendo el rumor de que los duques de Albany y Cornwall no se soportaban y que estaban próximos a la guerra. Pero la muerte de Cornwall tras la herida producida por el sirviente que intentó salvar a Gloster de la mutilación de sus ojos deja viuda a Regan, que intentará ganarse para sí al nuevo Conde de Gloster, Edmond.
Ya en Dover, Gloster, Kent y Edgar se encuentran con Cordelia e intentar curar al rey. En ese momento Edgar mata a Oswaldo (criado de Goneril) que iba tras Gloster para darle cumplida muerte, bajo órdenes de Regan, y evitar así que la triste imagen de Gloster ayudara a poner al pueblo al lado de su causa. A su muerte descubren que Oswaldo traía una carta de Goneril a Edmond donde le insta a matar a su marido el Duque de Albany y a hacer de ella su esposa. Ante esta situación, Edmond, que desconoce la carta pero sabe de los sentimientos de Goneril y Regan, decide jugar a dos bandas con las hijas mayores de Lear.

Finalmente se produce la batalla, por un lado Cordelia y Lear con el ejército francés y por otro Edmond y Albany (éste último cree en Lear y Cordelia, pero cree también que debe expulsar al ejército invasor). Lear y Cordelia caen prisioneros de Edmond quien ordena a un soldado que los lleve a prisión y allí los mate. Pero Albany, que poco antes había recibido de Edgar (aún disfrazado) la carta que extrajo de Oswaldo, donde Goneril instaba a Edmond a matarlo, acusa a éstos de traición y deshonor. Llama a todo aquel que pruebe su acusación y entra Edgar disfrazado para batirse con Edmond, que es vencido. Tras la revelación de la identidad de Edgar, decide confesar todo lo que sabía y Edgar también cuenta toda su desventura (la traición sufrida, el repudio de su padre…) y cómo su padre, el Conde de Gloster había muerto con la sonrisa en la boca cuando se le partió el corazón al saber que aquel que le había estado ayudando (tras la mutilación de sus ojos) en sus últimas desgracias era su hijo Edgar.

Mientras esta situación se desarrollaba entró un soldado alertando a Albany de que su mujer Goneril había envenenado a su propia hermana (Regan) y que luego se había dado muerte ella misma con un puñal que clavó en su corazón. Tales tragedias ablandan más el corazón del moribundo Edmond que revoca la orden de asesinar a Lear y a Cordelia. Pero llegan tarde pues Cordelia ha sido ahorcada aunque el verdugo fue ajusticiado por Lear. Poco después, el mismo soldado que se había llevado a Edmond comunicó que éste falleció finalmente por las heridas recibidas durante su duelo con Edgar.

Finalmente Lear lleva el cadáver de Cordelia ante todos y se lamenta de todas sus penas y ante todos, muere.

Ante tragedia de tales magnitudes, Albany decreta luto y cede el reino a Kent y Edgar.

Es interesante destacar un importante paralelismo que realiza el autor a finales del libro. A medida que el desenlace de la obra se acerca, fuera se desata una gran tormenta. Y a medida que Lear va enloqueciendo y hace comentarios incoherentes, Shakespeare indica que se ha producido algún fenómenos como un rayo o un árbol que es arrancado de cuajo por el viento.

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