Romeo y Julieta es una famosa obra del dramaturgo William Shakespeare, estrenada el 29 de enero de 1595.
El balcón de Julieta, en Verona.Dos familias nobles de la Verona del siglo XIV, Montesco y Capuleto, se encuentran en discordia desde muchos años atrás. Romeo, hijo de Montesco, es un joven inconstante, enamorado del amor; pero después se enamora de Julieta, hija de Capuleto, quien candorosamente corresponde a este amor. Los jóvenes han jurado amarse y llevan su juramento hasta la muerte. Romeo y Julieta recorren en cuatro días toda una vida de amor entre odio, rencor y venganza, y se ofrecen en sublime inmolación para disiparlos.
En “Romeo y Julieta” surge el amor, como una necesidad ineludible del hombre, llevado a la sublimación.
En Shakespeare encontramos todos los valores humanos, a la persona proyectada en todas sus facetas, en sus cualidades y defectos, lo que nos hace vibrar con sus personajes, identificarnos con ellos y comprenderlos a cada momento.
Todos simpatizamos con los enamorados, y si hacemos un juicio basándonos en la trascendencia que ha tenido esta obra, que se distingue por su atemporalidad, Romeo y Julieta están -y estarán siempre- entre los amantes más conocidos del mundo, tanto por su personalidad como por su problemática.
No obstante, la primera obra escrita sobre Romeo y Julieta no fue la de Shakespeare, aunque sí ha sido ésta la más conocida. El primero que escribió la historia fue Luigi da Porto, de Vicenza, en el año 1520, y tras ella se han escrito numerosas versiones en prosa, en verso, ballets y obras de teatro. Con respecto a la veracidad de los hechos, según la documentación que al respecto parece ser que se conserva, no se puede confirmar que la historia de los amantes fuera verídica, que ocurriera así realmente. Lo que sí parece que se ha confirmado es que en la casa que se dice de Julieta, sita en una posada restaurada del siglo XIII, en la Via Cappelo 27 de Verona, cuyo balcón se ve en la fotografía, efectivamente vivió la familia Capuleto y también parece ser cierto que existían rivalidades importantes entre la mayoría de familias de la ciudad, no sólo entre Montescos y Capuletos.

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